LIBROGRAFIA, MUSICOGRAFIA, CINEGRAFIA.

Desde niño tenia un pequeño problema, me aburria muy facilmnete, nunca sabia que hacer y solo me dedicaba a jugar con mis muñecos de accion (que vaya que eran muy deficientes). Un dia si me aburri de mis muñecos y escuche que en la radio se escuchaba un programa ya muy famoso por esa epoca “la mano peluda”, solo me vasto escucharlo una vez para ya o volverlo a escuchar, lo unico bueno de eso es que conoci a carlos trejo, el famoso cazafantasmas, no se si sea algo bueno pero para ese momento si lo fue, compre su libro y ahi fue donde todo empezo, tal vez mi principio no sea tan inspirador pero la mayoria de los comienzos son asi. Despues tod cambio, conoci que existia el libro de Juan Rulfo “el llano en llamas”, ese libro y nada mas que ese libro me cambio la vida, para mi es un referente mas que poderoso, es la confirmacion de la sabiduria humana y lo confirme mas aun cuando encontre a “pedro paramo”, sin duda mis dias no fueron los mismo, mis noches se tornaron un poco mas largas, las calles de mi pueblo me parecian mas representativas de algo que habia descubierto, las tardes en el rio y el arbol se tornaron significantes. Juan Rulfo me regalo una parte de mi.

Esos años fueron de una boraz lectura, recuerdo que aumente de peso, deje de arreglarme, no salia y solo compraba coca y papas, no sabia que cafe tacuba sacaba discos, no sabia que cedillo hacia pedazos a nuestro pais, no sabia que mi madre se debatia entre las deudas de la casa y mucho menos sabia que a mi edad debia ya de haber tenido mi primera aventura juvenil, todas la aventuras las tenia en mi sillon, viaja y regresaba, volaba entre paises que nunca habia conocido, era un pedazo de carne metido en un abujero. Gabriel Garcia Marquez enriquecio mi “locura”, llego “cien años de soledad”, llego para decirme que el amor es mas que solo besar a una niña, entre a una ciudad de deseo, un deseo loco y sin pausas, el vicio de la no realidad.

Ahora que solo podia comprar dulces con los veinte pesos diarios que me daban, pensaba en mas cosas para poder comprar el libro, ese libro que vi en el libro de texto de la secundaria, robe dinero a mi madre y me compre el libro, se gasto de tanto que lo lei, lo perdi, pero al final el olor, ese olor nunca lo olvidare, un olor a mugre y hojas, ese olor a prohibido, lo bueno es que los adultos pensaban que leer era bueno para un niño de 15 años, no sabia que los libros también hacen a la gente enferma, loca, desquiciada y con obsesiones, que bueno que todavía se considere a los libros buenos y solo para gente teta.

Despues ya de un largo viaje por las hojas de libros robados, prestados o en lo mejor de los casos comprados, me encontre que existia un lugar en donde los prestaban, la biblioteca municipal, lo primero que encontre para mi deleite de niño vicioso fue un libro que me llevo a ver la vida desde un punto de vissta mas desmadrosos, punto. Jose Agustin me enseño a pasarmela bien, a ver con otros ojos a las mestras principiantes de matematicas y a no dejarme de cualquier pendejo, literalmente. Si no lo han leido muchachos, pues no lo lean, es estupido decir a una persona que lea, no es sano, ademas los placeres de la vida son egoistas, si no lo leen pues mejor vayan a la disco, eso es mas sano.

Cuando uno se topa con cosas de indole “poca madre” es bueno recomendarlo, en esta entrada como ven estoy siendo egolatra y solo poniendo mis gustos, pero mas bien es una ejercicio de recomendacion, ojala y lo mismo que me paso a mi les pase a usted querido lector, bueno seguimos.

Un dia soleado en la capital del pais un primo me dijo que cafe tacuba era buena onda, a mi me no me llamaba la atencion, pero me lo doy solo para “ver que pedo” y asi nacio lo que podia llamar mi raiz musical, mi origen, mi vicio, un vicio llamado cafe tacuba, al fin algo que fuera un vicio musical, no dejaba descuchar en mi grabadora chafa de bocinas casi inservibles canciones de tipos que solo hablan de lo bueno de la vida, musica que llenaba de vivencias mi cuarto pequeño, cafe tacuba el del cassette rayado, el de los discos piratas de a 10 varos.

Para acabar algo que acabo con mi inocencia, de un madrazo se fue a la basura, “la mecanica naranja”, caos total, a la mierda lo bueno y venga lo malo.

También conocí el cine mexicano y fue con esta que me enamore de el.

FIN.

PEPEROCK.

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